sábado, 11 de febrero de 2012

Akelare

En mi primera visita a la ciudad con más estrellas Michelin del mundo, me decidí por visitar Akelare, el maravilloso restaurante que tiene Pedro Subijana en el monte Igueldo, quizá porque de entre los más grandes es del que tenía menos referencias.
 Es una lastima que, por un error en la reserva, no hayamos podido disfrutar de sus maravillosas vistas, ya que (después de unos momentos de pánico, pues el comedor estaba lleno, y al grito de "aquí no se queda nadie sin comer") nos habilitaron el reservado, que es interior.


Pero disfrutamos, y mucho, de lo mejor que es su cocina.


Desde el principio nos pareció una cocina divertida, con muchos guiños agradables (solo hay que ver el colorido en general de los distintos platos) y muy muy estética.


Sin duda es un mago dominando las texturas.

 


Después de una sucesión de primeros realmente interesantes y con una cadencia perfecta, pasamos a otras experiencias excepcionales.


Elegancia.


Creatividad.


 Sabor.


Aquí recibimos la visita del siempre afable Subijana, un placer que los Dioses bajen del Olimpo a visitarnos, aunque hay que reconocer que los grandes cocineros Vascos están muy alejados del concepto de divos.

Y pasamos a los postres:







 Espectaculares ¿verdad?.

 Y otro guiño simpático de obsequio:


 No, no se han vuelto locos y nos han puesto la merienda, todo es dulce desde el falso chorizo (de chocolate) hasta la genial imitación de patatas fritas.

La sensación final es:
¡Que agradable!.
Si, todo lo es, las personas que trabajan aquí, el sitio, la comida...


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